Llámanos al 952 319 618o al 649 214 570    info@academiajesusayala.com    Calle Cuarteles, 49 - Málaga        CAMPUS

Salvador es un padre de familia que encara la oposición de Corporaciones Locales con una única meta en mente, la calidad de vida. Aquella que se obtiene al compatibilizar una estabilidad laboral y una vida familiar digna.

 

 

“En la empresa privada trabajaba de sol a sol y me pesaba llegar a casa del trabajo y ver a mi hija dormida”, expone al mismo tiempo que afirma que “disfrutaré mucho más de mi familia si apruebo la oposición. Por ello, al centrarse plenamente en el estudio, Salvador está a medio camino entre las tareas de amo de casa y la de dedicar varias horas rodeado de apuntes y subrayadores.

Su iniciativa de preparar unas oposiciones fluyó como un conglomerado de experiencias tanto a nivel personal como de otras procedentes de vínculos muy cercanos.

 

“Mi hermano es policía nacional y tengo esa espinita clavada, conseguir su garantía y solidez laboral”

 

Además su mujer le da fuerzas para emprender esta batalla, de tal manera que “ella lo entendió, además trabaja, y por la estabilidad familiar le parece perfecto esa opción o que al menos lo intentara”.

 

 

Su trayectoria profesional ha discurrido en empresas privadas relacionadas con el sector de la automoción, donde no estuvo exento de problemas por circunstancias ajenas a él. “Debido a una situación sobrevenida tuve la obligación de seguir trabajando en la empresa privada, pero quiero esa estabilidad laboral que que no tenía garantizado en mis anteriores trabajos”, relata Salvador, que dedica su escaso tiempo libre a ratos en el gimnasio y a sacudir el saco de boxeo.

 

Una actividad que le ayuda a liberarse del estrés de la oposición y un golpe a golpe incesante por cada término aprendido en clase

 

 

La oposición de Corporaciones Locales ofrece la posibilidad de acceder a una bolsa de empleo en caso no obtener una plaza. Una variante que para Salvador resulta más que atractiva al remarcar que “si no consigo una plaza fija, la creación de una bolsa de trabajo me parece fantástica”. Sin embargo, también reconoce que “si no cumplo mi objetivo me replantearía con franqueza la situación”. Un supuesto que ni siquiera se asoma lo más mínimo por su pensamiento.

 

“La cuenta atrás del cobro por desempleo no perdona y me tengo que incorporar a la vida profesional cuanto antes”

 

Este opositor en ciernes le otorga un gran valor al nexo de unión entre el profesorado de la Academia Jesús Ayala y sus alumnos. “Estoy muy feliz con la labor de José Carlos, se vuelca al máximo y entre los compañeros hay una armonía excelente”, declara. Incluso cuando se cruza un atisbo de duda para continuar o no con este desafío los profesores siempre aportan su granito de arena.

 

 

Asimismo, la jerga de los temarios, en ocasiones indescifrable para los opositores más novatos en estas lides, se transforma en un amigo fiel que acompaña en su tránsito a los alumnos. Este mérito se debe en mayor medida al eminente nivel de preparación del profesorado de la academia.

 

“Consiguen que un montón de palabras en un párrafo cobren sentido y sea comprensible para los profanos en la materia”

 

Salvador se muestra convencido de que entrelazar su camino con la Academia Jesús Ayala fue una decisión acertada para alcanzar su sueño de administrativo de corporaciones locales porque “ves a gente aquí que lo ha conseguido y tú puedes ser uno de ellos en el futuro”. Pero sobre todo desea una conciliación familiar acorde como la de cualquier padre, durante tantos años prohibida por culpa de sus anteriores trabajos.

Tiempo para disfrutar con su mujer y su hija y observar con orgullo el crecimiento de la más pequeña de la familia 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abrir el chat